jueves, 30 de mayo de 2013

Los derivados financieros, culpables de esta crisis, y de la actual etapa de desarrollo de los mercados, son instrumentos financieros cuyos riesgos pueden explicarse en la siguiente descripción ‘ ‘Un derivado financiero es un instrumento cuyo precio está vinculado a la evolución futura de: el precio de un activo financiero, de una tasa de interés, de una tasa de cambio, de un índice bursátil, del precio de otro derivado, de la volatilidad de un activo, del rating del emisor, del spread de un bono, del precio de la electricidad, de loa temperatura en una zona cultivada…’’ –tomado de ‘Derivados yProductos estructurados, de Angel Vilariño, junio 2011, México D.F.- Como se ve un amplio abanico de variables susceptibles de afectar a una decisión, que Vilariño amplía cuando define los tipos de riesgos como: Estratégico, de mercado, de liquidez, de crédito, operacional y reputacional. Que encima aumentan cuando muchos de los derivados se negocian en mercados no organizados –OTC- fuera de control de regulaciones y autoridades monetarias, al igual que las inversiones de muchos fondos de inversión, etc.


martes, 28 de mayo de 2013

Se acercaba el fin de siglo que anunciaba un cambio de era, por la explosión de los mercados financieros, la globalización y el enorme salto de los emergentes, mientras aquí las élites políticas y económicas parecieron no enterarse de las necesarias adaptaciones. Mientras gran parte del pueblo se daba a la fiesta y las nuevas generaciones se orientaban hacia la derecha. La crisis económica destapó la grave crisis política que estaba latente. Al principio pareció que la economía provocaba la crisis política, pero en el fondo vimos que el agravamiento de la crisis económica en España encontraba bastante explicación en el destrozo político e institucional comenzado a realizar por los gobiernos del PP de Aznar. Otra vez la derechona capitaneaba el rumbo del barco contra los acantilados. -La polémica, política vs economía encontró un nuevo impulso para desarrollarse a raíz del libro de Acemoglu y Robinson ‘Por qué fracasan los países’, editorial Deusto, cuya tesis central es que las instituciones políticas tienen enorme importancia en la economía y desarrollo de los países-.


Tras la cortina de humo de la consigna ‘España va bien’ impulsada por Aznar y difundida por los ultramedios se ocultó una demolición de instituciones de control y funcionamiento del aparato del estado a todos los niveles de la Administración, para dar entrada a los amiguetes y promotores del partido en la dirección de cajas de ahorros y empresas públicas que se privatizaban, telecomunicaciones, energéticas,… colocando en ellas a los compañeros de colegio y amigos que –mientras difundían cara al pueblo una amplia campaña de defensa del mérito, esfuerzo y trabajo-. Ingentes recursos fueron dilapidados y derrochados, empezando por el capital humano y España comenzó a perder la carrera de la competitividad y como siempre que la Iglesia está cerca del poder, empezó a perder la batalla de la modernización productiva, marginando la cultura del conocimiento y la investigación y tomando la vía del trabajo con poco valor añadido, construcción y bares. Así llega la ineficiencia a la economía, burbuja inmobiliaria y de crédito, la pérdida decompetitividad, los saldos comercialesnegativos, en la balanza por cuenta corriente, el aumento incansable de los precios de electricidad que encarece toda producción, despilfarro, gasto, y bajadas de impuestos para los ricos.






viernes, 24 de mayo de 2013


la consultora Towers Watson, ofrece para este año un volumen de capital en fondos de pensiones de 30 billones de dólares, situado en los 13 mayores países del mundo, que según dicen ellos supone cerca del 90% del mercado mundial, que aproximadamente representa casi el mismo 90% del PIB planetario. El fondo de pensiones del Gobierno japonés, para sus pensionistas, que es de los mayores del mundo, puede tener invertidos 1,3 billones de dólares. El fondo de reserva de la Seguridad Social español, estaría en el entorno del puesto 25 y den por supuesto que invertido como está en su casi totalidad en deuda pública española, un impago, una quita, un default, repercutiría inmediatamente en el impago de pensiones, así que la locura planteada por algunos de negarse a pagar la deuda española deberían repensarla mucho más que detenidamente, al igual que otras opciones como la de salir del euro, requieren profundos estudios y discusiones sobre costes de las mismas.






Los fondos de inversión son grandes poderes

Los fondos de inversión se han constituido como grandes poderes financieros, pueden acumular y gestionar más de 20 BILLONES de dólares, son instituciones de inversión colectiva, que concentran dinero de millones de personas, no solo de grandes fortunas, sino de granjeros y jubilados, de estibadores y obreros industriales, de sindicatos occidentales, etc., que invierten en todo lo que ustedes puedan imaginar, desde salud, educación, pasando por materias primas, bonos corporativos, deuda pública, riesgos, índices, derivados. Los hay especializados en mercados de activos inmobiliarios o mercados de dinero, en deuda pública, o bonos corporativos, en grandes riesgos o bajos, en largo o corto plazo, en acciones de tal o cual tipo, en sectores de producción determinados a escala mundial, o limitados a países concretos, con exigencias de altos mínimos para participar o de pequeñas cantidades, con muchas o menos comisiones… lo que quieran imaginar, lo encontrarán.

Una de las mayores gestoras de fondos de bonos del mundo es PIMCO, (se trata en teoría de una sección de la aseguradora alemana Allianz) cuyo gurú es Bill Gross uno de los más influyentes agentes financieros del planeta mueve más dinero que el PIB español. Si sumamos BlackRock otro de los gigantes de bonos, pueden gestionar más de 5 Billones de dólares

viernes, 17 de mayo de 2013


Los análisis sobre España mejoran su comprensión si integramos al conjunto de interpretaciones, la existencia de la derechona y su poder e influencia en las élites y en la sociedad, su histórica ideología carca anclada en la contrarreforma e inculta en cada momento histórico, enemiga acérrima de la cultura, del conocimiento, de la ciencia, la racionalidad, investigación e innovación, como fuentes de progreso –tradicionalmente nuestros horizontes se ven cargados de torres y campanarios y no de chimeneas que indican producción y trabajo, un país de pocas escuelas, y religiosas, y solo muy recientemente de públicas-.

Gentes que dominaron el país asentadas en privilegios reales, religiosos y conquistados por la sangre desde la Edad Media, sin revoluciones burguesas que cortaran cabezas y limitaran sus poderes desde hace 200 o 300 años, llegando hasta ayer a los que sumaron  los conseguidos con la sangría que cometieron en la guerra civil, y posterior postguerra. Derechona que en grandes períodos históricos dominó y sometió al conjunto de la derecha y el pensamiento conservador homologable con el europeo, enemiga del trabajo como fuente de riqueza que nunca potenció ni valoró, bien al contrario, despreció, y que para más inri creen ser los dueños del país, por la gracia de Dios, de sus tierras, bosques y playas, comercio e industrias, de sus gentes y futuro, de banderas y símbolos. Alguien puede explicar acudiendo a conceptos como capitalismo o mercados, la sinrazón e injusticia de que la Iglesia Católica se apropie e inscriba en el Registro de la Propiedad la Mezquita de Córdoba, por 30€ -treinta euros les costó, e incluso la están cambiando el nombre en carteles, libros, entradas- así como multitud de propiedades comunales, tales como ermitas, fincas, montes, edificios… todo ello apoyados en una ley del Gobierno del PP de Aznar que les permitía inmatricular aquello que no estuviera registrado y ponerlo a su nombre. Eso sí, como de costumbre sin pagar impuestos, como tampoco los paga por solares, aparcamientos, edificios…


Los capitalistas carpetovetónicos, individualmente o encuadrados grupos políticos o en patronales modernas, apoyan a sus corruptos convictos y confesos, son enemigos de toda competencia y mercados, que se las traen al fresco para ganar dinero mientras tengan subvenciones estatales y concesiones privilegiadas, sean de radio televisión, como de líneas de transportes, sean de suelos o restricciones de entradas en sectores productivos… facilitadas por su amigos políticos, al precio que fuere. Mercados y capitalismo competitivo les traen al fresco, mientras tengan cercanía con caciques que les permitan mamar del Estado, reminiscencia franquista no desterrada de tiempos más antiguos, amplias concesiones y privilegios a grandes empresas, como el agua de nuestro ríos a eléctricas, o suelos bosques y playas a industrias no competitivas para que se aprovechen de las ventajas, o grandes concesiones de obras públicas entregadas a constructoras e importadoras o telecomunicadoras amigas, a cambio de sobornos –así los llama la prensa extranjera a los aquí muy suavecitos sobresueldos- ; garrulos que se enriquecen mutuamente junto con los caciques locales y regionales por recalificaciones que perjudican a los pueblos, tratos de favor y privilegios a donantes pequeños o medianos y correligionarios, colocación y trabajo en empresas públicas creadas ad hoc a familiares y amigos, pléyades de asesores como aduladores y nuevos cortesanos, -Ayuntamiento de Madrid 200 consultores amiguísimos, con sueldos por encima de 50.000 € salario suficiente 10.000.000, para pagar 1.000 nóminas—Los etc. son tantísimos que se convierten en una de las causas principales que explican la situación de España, y no los mercados.


El problema se agrava por los apoyos sociales a corruptos y ladrones, porque ‘son sus cabrones’, la ideologización llevada a las últimas consecuencias por el pueblo e instituciones, que benefician a los indeseables a costa del perjuicio particular y colectivo, el patrimonio público que reparten, y que habrá que pagar a través de impuestos. Los escándalos de Marbella, Valencia, Madrid, Galicia, o Andalucía… amén de una pléyade ayuntamientos y gerentes de instituciones, con repetidas mayorías absolutas conseguidas por corruptos, es prueba de la pérdida de moral colectiva. Sumen el desastre que representa para una sociedad democrática comprobar que los servidores del orden público, no protegen ni sirven a los ciudadanos, y ver que la policía solo pega y detiene alos que protestan por tanto delito y tanta injusticia cometidas por selectos personajillos, cuando podrían evitar las protestas cumpliendo con su deber democrático deteniendo a los que provocaron los desaguisados. Nadie puede justificar por qué un tal Bárcenas entra y sale como quiere, cuando quiere, sin que nadie le moleste, y a los sobornados, según la propia investigación policial, les siguen prestando protección,…. o tantos evasores fiscales comprobados por los datos de la lista Falciani son protegidos por autoridades y medios de prensa para que sus nombres no se conozcan.


Los mercados poco pueden explicar sobre lo acontecido en España relacionado con la actitud complaciente y de pérdida de ética de los muchos individuos que dirigen instituciones que son arrastradas beneficiando a unos pocos indeseables privilegiados obviando el beneficio debido a la sociedad en su conjunto, saltándose normas y espíritu de las leyes, renegando de la mínima justicia y eficiencia en sus trabajo de control que siempre perjudica al pueblo en la misma medida que beneficia sus bolsillos, vemos una falta manifiesta de controles, sean bancarios, o de agencias reguladoras de competencia, o del Tribunal de Cuentas o de ministerios en defensa de lo público para y por lo que cobran. Igual se puede aplicar a los órganos de dirección de la judicatura, apoyados por correligionarios en sus tropelías de uso de caudales y favores, o los retrasos judiciales en atacar robos y delitos de puños blancos, mientras se aplica máxima diligencia en un robo de manzanas. Contra un mantero y un fumata dilapidamos recursos que deberían destinarse a luchar contra el narco organizado y los grandes defraudadores, muestra de máxima protección de mandatarios públicos contra de la ineficiencia económica y social.


Creo que es extremadamente complicado entender y explicar nuestro entorno sin mirar a las fuerzas que operan en el, sin distinguir la diversidad de intereses y simplificando al máximo del reduccionismo aceptar que ‘El Capital manda y el resto obedece’ no solo no aclaramos sino que impedimos actuar a la política, porque para qué actuar políticamente si se acepta que está dominada, en cuyo caso ¿que nos queda? De aquella polémica escribí el 9 de julio de 2010.- Hoy contenido en el trabajo ‘La crisis. Y la Izquierda’

domingo, 12 de mayo de 2013


Si tomamos el caso español, el magma que representan  los mercados, restringe la financiación al país, exigen severas condiciones y marcan altos precios para prestar a Gobierno, a grandes empresas y por descontado a los capitalistas individuales. Los representantes del capital español se ven sometidos por los mercados, prestamistas e inversores extranjeros en su mayoría, en parte arrinconados y en ocasiones explotados, por otros capitales, por otros poderes económicos, pero también poderes políticos, que representan sectores de riqueza mundial, en los que pueden participar poblaciones de trabajadores jubilados occidentales, u obreros de otros países emergentes, a través de instituciones de inversión colectiva, incluidos fondos soberanos. Estos últimos, gubernamentales, por tanto, representan intereses de otros países, -sus pueblos obtienen plusvalías de ellos- no solo de su clase dirigente, pueden intentar extraer beneficios y controlar sectores estratégicos de producción desplazando a los capitalistas españoles. –Mis escritos sobre ‘La crisis económica’ contienen actuaciones y contradicciones de los mercados en España.-


La situación creada por los mercados aumenta el grado de exposición de los políticos a la ira popular, al ser éstos la más cercana personificación de los poderes para los pueblos manteniendo ocultos tras el telón la personificación de los poderes económicos. Se ocultan muchos culpables. Sin olvidar la connivencia, en ocasiones, entre poder político y económico, se trata de dos poderes diferentes, personalizados en su mayor parte, en grupos distintos, y que hoy quedan camuflados hasta hacer clandestinos a los detentadores del poder económico, como antaño los revolucionarios. Y ello a pesar de la aparente contradicción que muestra la ostentación individual de riqueza y glamour, con que habitualmente, cual trileros, nos muestran los medios.

Las izquierdas y la crisis, mantengo la tesis de que la crisis arrasará a las izquierdas, apoyado en la idea de que vivimos un cambio de era para el que no sirven antig


Las izquierdas y la crisis, mantengo la tesis de que la crisis arrasará a las izquierdas, apoyado en la idea de que vivimos un cambio de era para el que no sirven antiguas explicaciones ni formas y acciones similares a las de la Transición.