lunes, 8 de marzo de 2010

La Aznaridad 4

4. - Conclusiones. No queremos la derechona gobernando y decidiendo nuestro futuro.

Sectores izquierdistas insisten desde que yo era joven, en que nos están quitando cosas, que estamos perdiendo y que vivimos peor, por lo cual dado el tiempo transcurrido, 30 años, ya nos debería haber desaparecido todo. Me pregunto, ¿pero si siempre nos quitan, si siempre estamos peor que antes, desde donde veníamos estando mejor?, aquellos que insisten, quizás sin darse cuenta, nos llevan al franquismo como etapa granero. Yo no lo comparto y pregunto ¿Cual fue la coyuntura buena en que se llenaron las arcas que ahora nos están vaciando? . Como establecer las comparaciones y con qué momentos es importante. Si durante los años ochenta, los nacidos en la República y guerra miraban para atrás, solo veían penurias y sangre pero mirando para adelante las perspectivas mejoraban. Los nacidos en los cuarenta y cincuenta mirábamos para atrás y veíamos franquismo que al mirar adelante era manifiestamente mejorable. Ahora, si los nacidos después de los setenta miran para atrás verán mejores cosas que las que se aprecian mirando al futuro inmediato. Con la democracia todos los españoles mejoraron su situación, pero para mas de la mitad de ellos, lo conseguido fue una revolución en sus vidas, entre los que están los derrotados de la República y postguerra, destrozados durante décadas.

El problema es olvidar que el franquismo fue una etapa negra, corrupta como ninguna, triste, despiadada y represiva, para millones de personas que pasaban hambre y en la que mirando incluso al final de la misma, todavía tener agua caliente o baño era todo un lujo. En 1977 un tercio de viviendas no tenía agua ni WC, imaginar los años cuarenta o cincuenta, pensar en el millón de inmigrantes venidos a Madrid, desde el 60 al 75, el millón de Cataluña, medio millón a Valencia o 350.000 a Euskai, procedentes de pueblos en cuyas casas no tenían agua, había que ir a la fuente por ella, carecían de electricidad en muchas, un 25%, que en sus calles sólo había barro, mas de un 60% sin alcantarillado, lavando en arroyos y lavaderos, con agua fría, claro, cuyos hijos no podían estudiar y su destino solo era el de obreros, cuatro millones de analfabetos, dos millones de niños sin escuela, ¡en el 77!. Gentes, aún franquistas, que recordaban como los viejos morían sin asistencia, nadie conocía la sanidad, ni la educación, ni que los mayores viajaran, que los parados cobraran... esto se puede alargar mucho mas, porque mucho mas grande fue y comenzó a mejorar con los ayuntamientos democráticos y los barrios que rodean las grandes ciudades a comienzos de los ochenta empiezan a ser otra sociedad. Esta fue una de las razones principales que explican el frenazo de las luchas en esa época, muchos conseguían por fin sus sueños.

Algunos tenían otras perspectivas de sociedad que no se consiguieron, por tanto no se reconocen en el modelo actual, y es cierto que muchos que fueron actores de primera línea durante el franquismo y la transición, que con su esfuerzo contribuyeron a los cambios sociales, han terminado creyendo que la sociedad actual la fabricaron estos otros o que fue conseguida por el Rey y unos cuantos franquistas. Pero eso está muy lejos de la realidad, sin los antifranquistas de todo tipo, desde la extrema izquierda hasta los demócratas, hubiera sido imposible llegar, torciendo voluntades de millones de franquistas que no querían. La España democrática es el resultado de muchas fuerzas luchando que dan como resultante la sociedad actual, que podría no ser la ideal, pero que no es la franquista, ni la de la apertura, ni la democracia de sectores afines al Régimen. Hay izquierdistas que se avergüenzan de aceptar como muy positivo lo conseguido y no reconocen haber contribuido a crearlo, no quieren responsabilizarse del gran salto adelante producido en la mejora de las condiciones de vida de millones de españoles y que en la década del 85/95 se creara el Estado de Bienestar que cubre a toda la población, por primera vez en la historia española. Rechazar lo logrado es estar ciegos políticamente.

La idea ''todos son iguales'', se muestra como una gran mentira, idea ampliamente extendida por el pensamiento reaccionario que pretende paralizar los esfuerzos de análisis y crítica social, económica o política. No, efectivamente no todos son iguales. La derechona está haciendo una gigantesca remodelación de la sociedad, construida después del franquismo nos lo están quitando sin oponernos y vuelven las sensaciones de juventud, nos quieren echar de este lugar y tiempo, quieren quitarnos hasta la memoria y robarnos algo que es nuestro.

Manuel Herranz 14 de enero de 2004
Publicado reducido en Iniciativa Socialista, Nº 71, invierno 2.004
www.inisoc.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario